Acerca del "Yo"

Dos son las causas directas (en la medida en que algo pueda ser causa de algo más) de la presente entrada: Saber del gran auge comercial del que goza el Yo de Martin y una cierta discusión sostenida con unos ciertos colaboradores en una cierta clase de literatura en un cierto lugar (y repárese en todas las certezas que ello implica). Decía pues que, a raíz de lo anterior, me di a la tarea de investigar aquello que antes mi ingenuidad me impedía prever: La inminente publicación de ensayos de seriesísima índole respecto a la autobiografía de Ricky Martin.

No faltará aquél sabio, culto, intelectual, pensador o docto animal de otro tipo, que sospeche de mi descubrimiento. Contra sospechas tales no puedo hacer sino remitirlos al mismo autor del texto que aquí les expongo: Elías Z. Elizondo. Es sobre él que deben recaer todas las diatribas, es sobre él que deben recaer también todas las alabanzas. El texto que aquí les presento fue publicado en la revista Littera et Absentia, no. 253, Buenos Aires, 2010. Desgraciadamente no pude recuperar el ensayo completo y sólo pude hacerme de unos cuantos fragmentos dispersos que ordené acorde a la disposición que impone la naturaleza (¿?). Espero no fallar por lo anterior a la nobilísima intención de Elizondo, indudable autor del texto.



¿Por qué regalar un libro?

No hay ninguna buena razón para regalar libros, tampoco hay malas. Si me preguntan por qué regalo libros nunca recurro a alguna de esas obviedades del tipo “doy conocimiento”, “forjo el futuro de nuestro país”, “ayudo en la formación de personas pensantes”. No, la razón más sencilla y honesta para regalar un libro siempre es volitiva: me dieron ganas y ya.

Siempre hay dos clases de regaladores: quienes regalan lo que ya conocen y saben que les gusta, y quienes regalan lo que la otra persona quiere. ¿Quién tiene razón? Ambos. Siempre depende del gusto de la otra persona el que un regalo sea realmente significativo o no. Ahora, surge una pregunta que siempre nos hacemos cuando ya hemos decidido regalar un libro, ¿cuál regalo?

No quiero satanizar ninguna conducta, pero, igual que con cualquier regalo, lo más caro o lo más novedoso no siempre es el regalo ideal. Los libros en vitrina generalmente no son los libros que alguien quiere. Todos tenemos “gustitos” secretos, esas cosas que nunca le decimos a nadie que nos gustan porque creemos que nos van a tomar por enfermos mentales, inmorales, degenerados, aburridos, (añada aquí el adjetivo que usted quiera).

Lo primero que debemos saber es cuál es ese gusto secreto, a veces, pongamos un ejemplo, la ropa nos indica estas cuestiones aunque no es un método 100% confiable. Quizás una persona que siempre prefiere ir vestida de negro es fan de libros policiales, de horror, de vampiros o de zombies. Otro criterio es la moda: si quieres regalar un libro a alguien que sólo lee porque le gusta presumir que lee, cualquiera de los libros anteriores es un excelente regalo porque están de moda.

Un error común es asumir que los clásicos son “neutrales” en cuanto a que nunca se meten a tratar problemáticas sociales, religiosas, políticas, etc. Crimen y castigo de Dostoievski es el relato de un martirio moral que además se extiende al lector no sólo por los sufrimientos y cuestionamientos del personaje, sino por sus cientos de páginas que parecen no tener fin. Quizás el caso más paradigmático de un libro clásico ultra escandaloso sea la Comedia de Dante, especialmente el “Infierno”. Dante es un crítico implacable de su tiempo, al grado de “condenar” al infierno a pontífices, obispos y reyes, entre otros. Sea como sea, para quien prefiere la lectura de largo aliento, los clásicos son buenos cumpliendo este parámetro.

Una vez que sabemos cuál es ese gusto oculto, la manera más sencilla de saber cuál libro trata sobre eso es preguntar. En la mayoría de librerías, quienes atienden a los clientes saben bastante de lo que conservan en sus anaqueles, es sólo cuestión de pedirles ayuda e indicarles el tema. De hecho, pero esto no lo vaya usted a divulgar, esas preguntas les alegran la tarde, así que hay ahí otra razón para llegar a preguntarles.

La última recomendación: cuando ya sabemos qué libro es el indicado para regalar siempre es bueno darse una vuelta por las librerías de viejo. Libros usados, sí; libros viejos, a veces; libros feos, nunca. Lo que buscamos cuando vamos a una librería de viejo es el precio. Para quienes tienen los bolsillos apretados, esta es una excelente opción.

Para quienes prefieren la lectura corta, los cuentos o las minificciones son lo que quieren; para los intelectuales de clóset, siempre puede recurrirse a libros de historia, poesía, filosofía; para los tímidos, no hay mejor remedio que un libro atrevido; para quienes no salen mucho de vacaciones, libros de aventuras; para los amorosos, novelas de amor (aquí me permito recomendar Noches blancas de Dostoievski). Para todos hay un libro adecuado, la verdadera pregunta no es la que da título a este texto, sino, ¿por qué usted todavía no regala un libro?

Publicado originalmente en Contacto, Guadalajara, diciembre, 2010.

Imagen Vía Gentedellibro

Poesía y brevedad: a propósito de Boa de Ángel Ortuño

La fuerza de los géneros breves de la literatura es directamente proporcional a su longitud. Máximas, aforismos, apotegmas, sentencias, epigramas, todos son muestras del pensamiento condensado, de la idea capturada, a modo de instantánea, en una vasija de palabras. El aforismo, en palabras de Steiner, “se acerca a la condición de la poesía” por la impresión profunda que conlleva, por la aspiración de permanencia que su intensidad intenta y por la ardua tarea que conlleva la construcción de significados por parte del lector. El aforismo siempre implica armar un rompecabezas, pero también implica estar consciente de que nunca habremos de armarlo por completo: habrá piezas sueltas que señalan otras maneras de armar o piezas ya ensambladas que parezcan más propias de otros rompecabezas.
Lo verdaderamente atrayente de la brevedad es el ingenio. La puesta en escena de actores tan diversos que aprenden a convivir del mismo modo que una metáfora dentro de un poema. El breve sablazo de autoridad y austeridad propio del aforismo está presente, con mayor o menor frecuencia, en Boa (Mantis, 2009) de Ángel Ortuño (Guadalajara, 1969).
Las sentencias frías y definitivas pueblan los últimos versos del poemario e indican una frecuente alusión interna a otras sentencias. Uno de los puntos bajos de este conjunto de poemas es su heterogeneidad: las múltiples formas métricas, la falta de coherencia general con respecto a un tópico o idea central, varios factores confluyen para indicar que nos encontramos ante un trabajo poco estructurado. Sin embargo, la cohesión se logra, al menos aparentemente, mediante la brevedad.
Invariablemente, tras la lectura de un poema cualquiera siente el lector la sensación de vacío, como si fuéramos conducidos a través de un embudo y no supiéramos cómo ni cuándo acabamos de bruces en el suelo. De ahí provenga, quizás, la consiguiente sensación de desconcierto o confusión que cada texto genera, no tanto con respecto a su significado como a la desalmada disposición de los versos.
Locutorio
No sé dibujar
sino pies egipcios, escribir
en las paredes de una cabina telefónica
en El Cairo, suicidarme
La constante aparición de cesuras, los encabalgamientos que nos obligan a mirar atrás en busca de referentes (en muchos casos inexistentes) dan pie a este sentir. Pero debe aparecer hacia el final del poema la sentencia que otorgue un dejo de narratividad a los poemas, que fuerce al lector a buscar entre sus restos y escuetas pinceladas la respuesta a la famosa pregunta académica: ¿Y esto qué?
y tal vez
conducir ambulancias.
Nunca he sido un gran afecto a la poesía callejera contemporánea, es decir, la poesía que se ciñe a la expresión cotidiana de lo cotidiano. Y permanezco en mi postura, especialmente en el caso de la poesía mexicana contemporánea que parece hundirse cada vez más en el fango de sus autoadulaciones. Sin embargo, en Boa hay una constante sensación de sentirse invadido, como si las palabras leídas en realidad las susurrara un ángel caído a nuestras espaldas, mientras bebemos la taza de café en compañía de un cigarrillo y el constante alarido de los automóviles.
Como en Charles Simic, en Ortuño hay un elemento sutil y poco visible que se apodera de los poemas y toma al lector por el cuello: la obsesión por el detalle, la minúscula observación de las vanidades. La contemplación de las cosas las cambia, las transfigura. Un hombre, bien mirado, podría llegar a ser un despojo; con un lente adecuado, la Conquista de México puede llegar a ser el Diluvio bíblico atrasado; una boa que digiere un elefante puede, sin duda, ser un sombrero.
Esta retórica de la ilusión, de la mirada engañosa (en la misma forma que una boa traza su irregular paso), contribuye al sentido de invasión privada, como si los poemas nos indicaran directamente como los únicos receptores posibles. Añádase la inclusión de frases del siguiente tipo: “Por supuesto”, “Desde luego, me dirás”, “tengo pruebas de ello, por si me lo preguntan” y queda claro que la cotidiana expresión en la poesía de Ortuño se construye en la expresión y no en el significado.
Igualmente desconcertantes son los títulos de los poemas. Si entendemos un título como una guía sumamente condensada (quizás la forma más compacta del aforismo) de lectura, los títulos de estos poemas no cumplen su función. Ahora bien, la repetida incursión en aparentes extravagancias del tipo: "Habilidades premórbidas", "Experimentos de desconexión funcional", "Suma de indecorosa apropiación" como títulos que guardan una dudosa relación con su contenido, esta constante aparición sólo puede indicar un deliberado intento de ampliar las posibilidades de lectura del poema. Aquí, más que en cualquier otro lugar, entra en juego la llamada retórica de la ilusión: el engaño consciente del lector le da un espacio prácticamente ilimitado para deliberar sobre los poemas. Sumamente apreciable es la relevancia que nos otorga como lectores y la puesta en práctica de una verdadera multiplicidad de lecturas. No son sólo los poemas los responsables del significado, los títulos condicionan, permiten o relativizan cualquier lectura definitiva que se quiera dar al poema (en este caso, asumiendo un experimento deliberado en Ortuño, sólo quedaría como fallido el primer poema de la serie "Historia natural y moral de las Indias", el cual es bastante transparente en cuanto a la relación título-contenido del poema).
Ángel Ortuño no posee la falsa intención callejera de ahondar en las profundidades de la vida y la muerte mediante lo cotidiano. Antes bien, condena la cotidianidad a su existencia mundana (en el sentido más literal de esta palabra) y deja que la ironía y la nota mordaz se apoderen del texto. No es la suya una mirada triste, sino desencantada; pesimista, antes que realista; mordaz, antes que burlesca. Y con respecto a la función social de la literatura irónica, “comédica” (la palabra “cómica” implica otras cuestiones), mordaz, no soy yo el mejor expositor. Léase a Molière.

Imagen Vía Mitología Paraná

Discurso del acto académico de Letras

Me pidieron que les enviara este discurso y he decidido ponerlo aquí. Una muestra, más o menos fiel, de por qué Don Reyes nos ha catalogado como la generación de Los raros.

"Estimados asistentes, buenas tardes. Me encuentro frente a ustedes con la honorable labor de negar una serie de cuestiones. No es este el mejor momento ni el mejor lugar para las quejas, así que habrán de quedar de lado, lamentablemente. No pretendo hablar del futuro, las predicciones las dejo para nigromantes que seguramente debe haber por aquí. Si hablo del futuro con ustedes, quiero hacerlo hablando del pasado y del presente.

Recuerdo que hace casi cuatro años tuve una experiencia particular. Terminaba el semestre y un amable profesor, de cuyo nombre habrán de abstenerse, llevaba, cual adarga en ristre, una lista bajo el brazo. Después de sentarse y llamar a varios de los aquí presentes, llegó mi turno. La cuestión es muy sencilla, me dijo, ¿qué calificación mereces y qué calificación merezco? Obviamente, yo le espeté el primer número irreal que se me vino a la mente y él no estuvo de acuerdo. Le concedí un número altísimo y me vi forzado a justificarlo. Mira, don Profesor, la verdad, tu clase fue nefasta, me salí en varias ocasiones por tu continuo acoso a mi supuesta estupidez y jamás vi una retroalimentación de tu parte que fuera medianamente razonable, ¿por qué te doy esa calificación tan paradójica?, me preguntas.


Bueno, provocaste algo en mí que fue muy benéfico (y a la fecha sigue siéndolo): comprendí el concepto de duda razonable y jamás he vuelto a confiar en las palabras de un profesor; comprendí que en el tubo de ensayo que llamamos salón de clases sólo surgen experimentos, nunca conclusiones; comprendí que tu labor no es la del comprensivo y experimentado guía, sino la del despiadado buitre prometeico; comprendí el valor de los libros que no has leído y que incluso desprecias, la multiplicidad de voces que gritan en tu contra en las salas de una biblioteca; comprendí la razón que llevabas cuando me llamabas estúpido por el simple hecho de ser incapaz de devolverte el epíteto con justicia. Largo tiempo dije estas y otras cosas. Finalmente, nos insultamos con sincera cortesía y respeto y aceptamos nuestras respectivas evaluaciones.


Damas, caballeros y nigromantes, si recuerdo este episodio en este momento, no es sólo para hacer que este acto sea un poco más llevadero, menos académico y se alargue hasta cubrir el tiempo por el que nos han concedido este auditorio. Este relato, un tanto prodigioso y exagerado, es en buena medida una premonición de lo que supone la labor del estudioso de las Letras.


Quien quiera de ustedes, auditores, que se haga llamar Licenciado en Letras sabe que nuestra disciplina carece, de manera más o menos general, del rigor científico que otras áreas del conocimiento ejemplifican. Sabrán también que, por más bello que suene, la poesía, la literatura, no son el fin de una investigación académica. Sabrán, o supondrán, que fuera de este auditorio y dentro de él, el mundo nos es hostil y si no perteneciera a ustedes, también me odiaría. En este punto de mi habladuría, confío en que hallarán la manera de no condenarme a la misma suerte de malentendido que sufrió el “Ciego Dios” de Alfredo R. Plascencia sin haber escuchado el resto de la diatriba.


En este momento, compañeros y asistentes, no considero que estoy saliendo hacia el mundo como un profesional renovado, más bien me siento alumbrado como un activista más en la guerrilla del conocimiento. Mis armas, nuestras armas, no son nuestras plumas, como tanto nos han inculcado, sino nuestros libros. Nuestras ideas no son suficientemente poderosas contra el muro que se cierne sobre la Cultura con mayúscula.


Me siento gestado durante cinco años, alimentado con una composta hecha de libros aparentemente rancios e inútiles, miles de palabras sabias que aún resuenan en los corredores y que ahora comienzan a sonar a vanidades. Si hay una guerrilla, es sólo porque no somos aún lo suficientemente respetados fuera de nuestro propio círculo de focas chacoteras. Un lustro ha sido necesario para que podamos comprender, en toda su crudeza, la paradoja del mito de Prometeo, y yo me rehúso terminantemente a ver cómo los buitres se alimentan de mí.


Damas, caballeros, nigromantes y guerrilleros, ¿cómo puedo hablarles de nuestro futuro, como dicta la tradición del optimista orador, si las bases de nuestro presente se han asentado sobre otros que no somos nosotros? El respeto por nuestra profesión fuera de ciertos círculos es prácticamente nulo: ¿quién de ustedes no se ha encontrado con alguien que diga: “Qué bien, yo siempre quise estudiar Letras, me encanta leer” o “¿Estudias Letras? ¿Y en qué letra vas?”?


El letrado no debería ser aquel que se ha dejado seducir por todo lo que contiene letras, sino aquel que logra entender la magnitud de este fenómeno. Decía Antonio Porchia: “Cuando crees que me has comprendido, has dejado de comprenderme”, y es que entender la pluralidad de campos donde las letras ejercen un rol fundamental implica un proceso de reaprendizaje, apropiarse nuevamente de lo que creíamos comprendido. Y es que, en este sentido, nuestra labor como guerrilla del conocimiento se asemeja a las innumerables lecturas posibles de una sola obra literaria.


Si hemos de convertirnos en algún personaje de los tantos que conocemos, los exhorto a que seamos como Eco y aprendamos a convivir con todas las voces que resuenan dentro de nuestra propia voz, que reconozcamos, en el eco creciente de nuestras palabras lo que nos es propio y lo que no. Jean-Paul Sartre explicaba cómo es que “estamos condenados a ser libres”, damas y caballeros, yo he intentado mostrarles cómo es que estamos condenados a abolir incesantemente el escarnio público en nuestra contra y a hacer con nuestras voces un ariete que nos libere de la condena.


Gracias."

Poema visual de David Benedicte

Acabo de leer el poemario de David Benedicte titulado Biblia ilustrada para becarios y me he topado con pocas buenas, bastantes medianas y algunas malas experiencias. Aquí dejo una de las buenas. Espero tener la paciencia de hacer algunas observaciones a este tema de la poesía visual.
El poemario completo es accesible desde el diario ABC y dejo el vínculo directo acá.


Propiedad privada


Cuando cierro los ojos






todo lo que veo





es mío.


Texto accesible vía Diario ABC

Réplica a "¿Todas las lenguas del mundo son igual de complejas?"

Varios meses de ausencia y la actividad en la República parece indicar su inminente extinción. Aquí va algo para reavivar las cenizas. Soy, como lo atestigua la lista de páginas que los autores de este blog visitamos con frecuencia, lector de Genciencia.

Me he topado con un artículo del 4 de enero de 2010 que se titula ¿Todas las lenguas del mundo son igual de complejas? , el cual pueden leer presionando el título de esta entrada, donde se expone una opinión sobre un tema tan escabroso que puede dar motivos y argumentos para la alienación de grupos humanos con base en su lengua. Valga decir que mi fin no es humanitario ni social, sino ilustrativo; en palabras del Dr. Alfonso Gallegos Shybia, trato de rebatir a quienes están "razonando fuera del recipiente".

El día de hoy puse un comentario en este post en Genciencia y habré de reproducirlo aquí, con la esperanza de que el troll muso o un bienaventurado anónimo o nominado, den sus réplicas. Aquí mis palabras al respecto del artículo:
Me considero bastante afecto a las noticias y opiniones publicadas aquí. Excelente trabajo. Sin embargo, van dos ocasiones (este artículo es la segunda) en que quedo un poco confundido, dado que mis estudios se relacionan con la lingüística.
En cuanto a la teoría lingüística que elegiste para fundamentar tus comentarios, no opino nada, además de mencionar que no estoy a favor de las ideas de Chomsky ni sus herederos (léase, Steven Pinker). Fuera de esto, y de que el artículo está basado en dos citas textuales y no viceversa, el tema central, si la complejidad de una lengua depende de su contexto político, social, tecnológico, etc., me parece francamente absurdo.
Es cierto que Edward Sapir lo consideró relevante, por su afiliación antropológica como bien mencionabas, pero discutir sobre la complejidad de las lenguas y su relación con una especie de "estructura mental" más o menos desarrollada con base en su contexto, es una hipótesis descartada hace ya bastante tiempo.
Las lenguas codifican su complejidad en niveles distintos: por ejemplo, el español codifica su complejidad en la morfología, al igual que el italiano o el francés; el inglés codifica su complejidad en la sintaxis, igual que el alemán, el esloveno o el latín. Así, la morfología inglesa es muy sencilla (véase la conjugación de los verbos) y la sintaxis española es muy sencilla. Nada tiene que ver esto, hasta donde los estudios han podido descubrir, ni con el hablante ni con su lengua; son juicios de valor sin fundamento científico.
Hay que tener cuidado al hablar de lengua y dialecto. Los dialectos son las formas particulares mediante las cuales una lengua se habla en una región y cultura determinadas. Por ejemplo, tenemos la lengua española y sus varios dialectos: argentino, salvadoreño, cubano, mexicano, filipino, etc. Consúltese cualquier manual de Introducción a la sociolingüística para este respecto.
Muchas veces se argumenta, a favor de una supuesta complejidad lingüística, que la gramática es lo más importante o que la extensión de vocabulario es más importante, etc. Ambas posturas dependen solamente de sus autores, son opiniones, no hechos. Absolutamente todo lo que puede decirse en una lengua, puede decirse en cualquier otra. Las formas en las que se diga dependen, en efecto, de su léxico y de su gramática, pero también de su sistema fonológico, etc. El hecho de que el esquimal posea decenas de palabras para describir la nieve o el caso citado que "los agtas de Filipinas disponen de treinta y un verbos distintos que significan 'pescar', cada uno de los cuales se refiere a una forma particular de pesca", no refleja ni inferioridad ni superioridad de las lenguas citadas, sólo refleja una necesidad pragmática, es decir, es importante para ambos grupos humanos distinguir tantos tipos de cosas. En español, por poner un caso, podríamos decir lo mismo, aunque necesitáramos utilizar una perífrasis para expresarlo: nieve delgada, nieve buena para construir iglúes, nieve mala para lo mismo, etc.
Agradezco el espacio y, como ya me extendí, pongo la dirección de mi blog, en caso de que alguien tenga algo que replicar.
Saludos y felicidades por un excelente espacio de discusión.
Quedo a sus órdenes, lectores y comentaristas varios, para cualquier pedrada.

Vía Genciencia
Imagen National Academies Press

Cómo mamar con un lector

Domingo cualquiera es el presente. Día en que por dicha, desdicha o falta de salchicha (así reza el refrán) me encuentro aplastado frente a la computadora escribiendo nuevamente a mi lector hipotético favorito. Así que, estimado lector, vengo a ofrecerle uno de los detalles más interesantes con los que me he topado en este día: la Academia Mexicana de la Lengua.
Además de conocer su existencia, su dirección, el número, nombre y edades de sus miembros y la cantidad de mexicanismos que registra en su haber, también conozco la página de Internet. Lo que definitivamente no conocía era uno de sus artículos de más reciente adición: la entrada gloriosa se titula "mamar". Justo entre "mamado" y "mamarse" sobresale el nuevo artículo. Helo aquí.

mamada. f. Absurdo, despropósito.

mamado, mamada. adj. Borracho.

mamar. v. Extraer el miembro masculino de su depósito y succionar repetidamente con la boca. | v. Molestar, causar disgusto o pena a alguien. || ¡Ah, cómo mamas! loc. vulgar. Interjección que se usa para demostrar hastío y enojo ante las acciones de alguien. || Alma Marcela Silva de Alegría loc. vulgar. Nombre ficticio que se utiliza como albur y se transcribe 'al mamársela silba de alegría". ref. de significado claro. || como dice Don Mamarías Pérez, llégale. loc. vulgar. Refrán que significa retírate, vete o lárgate. || ¡no mames! loc. vulgar. Malsonante usado como interjección que se emplea para mostrar sorpresa, enfado o incredulidad.

mamarse. Emborracharse.
Independientemente de los bodrios de definición que se esbozaron para "mamada", "mamado" o "mamarse", "mamar" me parece un auténtico avance significativo en la crítica que la insigne Academia Mexicana está ejerciendo sobre su propio trabajo. La definición es a la actividad, quehacer, razón y existencia de los mexicanos lo que La Verdad, el Tiempo y la Historia de Goya (véase la pintura arriba) es a España.
Después de ver la definición de "madre" que ofrecían en su celebérrimo Diccionario de mexicanismos creí que jamás llevarían nuevamente su sapiencia a ese nivel. Un motivo de júbilo, gozo, pachanga y demás. Me siento ahora no sólo con el derecho, sino la obligación inmediata de mamar con ustedes, pero creo que no lo haré (no piensen mal, me refiero con "mamar" a la segunda acepción registrada).
Para mayores referencias, pueden dirigirse al sitio de la Academia Mexicana de la Lengua y felicitarlos de paso.
P.D. - Aún espero el glorioso regreso del Mesías Muso pues sé que, si hubiera alguien osado, él habría de mamar.

Imagen Vía Wikipedia

Camisa de graduación

¿Cuántas enciclopedias tendríamos (o tuvimos) que consultar para buscar un término? A cuántos no nos ha sacado de un apuro la Wikipedia cuando alguien comenta "... el plasma es el cuarto estado de la materia y el más abundante en el Universo".
¿Cuántos profesionistas habrá gracias al Wikipediazo? Esto es, obtener información de Wikipedia de forma superficial (sólo informativa) o para un trabajo que pretende ser de caracter académico. Decoloren decía que en muchos casos de preparatoria deberían hacer una playera que diga "Gracias, Rincón del Vago", pero la verdad la mayoría de los trabajos de ahí son un copy&paste del mismo sitio: un remedo de tautología.
Ya les había comentado sobre la playera, pero para que no se olvide y no dejarlo a su imaginación, les muestro la imagen. Pueden adquirirla por $20 dolaritos en Fusilly T-Shirts.

Discusiones escolásticas

¿En qué radica la "escolasticidad" de alguna discusión? Creo que sería esa la pregunta pertinente para iniciar.

Podemos llamar "discusión" a todo aquél ejercicio discursivo de análisis y comparación de resultados que se dé entre dos o más personas. Ahora bien, la escolasticidad podemos decir que se da cuando dicha discusión no sólo enaltece al espíritu y auyenta a los demonios, sino también cuando la discusión en cuestión es fructífera y contribuye indubitablemente al desarrollo del conocimiento humano. Podemos decir, en otras palabras, que las discusiones escolásticas son el ejercicio último y más desarrollado del intelecto humano; la punta de lanza del desarrollo científico y el mejor método conocido para llegar a las verdades primeras -y, sin duda, más importantes-.

Por citar algunos ejemplos de éstas venerables discuciones escolásticas, quisiera recordar al admirable milanés Anselmo de Besata (quien se autonombrara "el peripatético"), el cual argumentaba con los hombres más capaces de su época -s. XI-, la muy apremiante cuestión de cuántos ángeles, dada su naturaleza incorpórea, podrían caber en la cabeza de un alfiler.

Tenemos por otro lado la no menos importante cuestión que trataba Anselmo de Canterburry -Santo de oficio, al día de hoy y desde el s. XII-, sobre si era físicamente posible que la aureola de un santo brillara más que la de otro, respecto a su santidad claro está. La cuestión la resolvió el escolástico de forma elegante: Sí se puede; la santidad al igual que todo lo demás funciona en grados de más o menos semejanza a la gracia divina, por lo que hay santos más santos que otros cuya aureola brilla con más intensidad.

Pero de los escolásticos medievales sobran ejemplos, lo realmente impactante sobre las discusiones escolásticas está en su actualidad. Permítaseme presentar otros dos ejemplos de la década presente: Tenemos por un lado la importantísima cuestión resuelta por físicos, cuyos nombres no debemos revelar a petición del comité Nobel, sobre cuánto medía exactamente el campo en el que jugaban los Supercampeones. Dando absoluta presteza a la cuestión, se llegó a la determinación exacta de 18 kms, ni un centímetro más ni uno menos.

Otro ejemplo de discusión medieval de suma importancia, aunque no tanta actualidad como la anterior, fue aquella que ponía en cuestión la distancia que medían las cuerdas del columpio de Heidi. La solución a tan grave problema de Física vectorial fue 20.25 mts, y puede consultarse aquí:
http://www.nopuedocreer.com/noticias/928/fisicos-calculan-por-fin-cuanto-mide-el-columpio-de-heidi/

Ahora, y por último, me atrevería a invitar al lector a que se sume a una nueva discusión escolástica. Una que al día de hoy representa uno de los problemas más graves que enfrenta la humanidad y del cual no parece haber solución sencilla: A propósito de la muerte de Michael Jackson, muchos estudiosos hemos, no gastado, sino invertido horas y horas de estudio para averiguar si será más fácil y rápido para Marcial Maciel atrapar querubines ahora que tiene otro pederasta al acecho como colega en el cielo. No nos engañemos, la cuestión no es tan sencilla como parece. Se sobreentiende que dos personas persiguiendo a un querubín tienen mayor probabilidad de atraparlo que si fuese una sola, sin embargo, los querubines son seres sumamente escurridizos -podemos atender la cuestión de su escurridicidad en el Acta Sanctorum de 1523-; se requiere de análisis de trayectorias al igual que teorías de la acción y sistemas de posicionamiento global que nos indiquen la dirección que escogerá el querubín cuando esté huyendo; y, siendo así, es probable que ni siquiera éste par de expertos en la pederastía logren satisfacer su sed.

Indagando TV

Finalmente, aparece una transmisión televisiva completamente dedicada a la ciencia: Indagando TV. Lo que el programa propone es bastante interesante y todo parece indicar que el contenido del mismo será bueno. Esta transmisión española estará disponible en línea a cualquier hora a partir de mañana, 16 de junio de 2009. Habrá que ver cuáles serán los programas y los invitados a los mismos, por lo pronto se señalan María Vallet, Margarita Salas y Vladimir de Semir. Para una reseña mucho más completa sobre las organizaciones involucradas y los objetivos del proyecto presiona aquí. Como adelanto, dejo el video de presentación que ya se puede ver directamente en el sitio de esta transmisión (click en el título de esta entrada).



(Nota ociosa: me sorprende que los españoles aún no hayan castellanizado, como es su bendita costumbre, el término "streaming", en fin).

Indagando TV

Vía ADN.es

Animación con Post-it

Muy buena animación utilizando Post-it y la técnica de stop-motion.

Celebrando la vida: Thomas Smith-Stark

Quienes conocían al Profesor Thomas Smith-Stark y quienes no lo conocimos pero que estamos conociéndolo por medio de su trabajo lamentamos su muerte.
Encontrar su obra y sus investigaciones no resultará difícil, ello habla de su arduo y constante trabajo.
Por correo electrónico nos llegó un documento muy significativo elaborado por la AMLA que quisiéramos compartir. Se trata de las esquelas en memoria del Profesor, las cuales transcribimos en el siguiente espacio. La voz de todas aquellas personas que representan a una comunidad de hablantes de alguna de las lenguas que estudió no guardó silencio.

Ndí numala' guiño Dr. Thomas Smith-Stark, ikhan ndí phu nitámbaya rí mo'ne gakhe anjgaxo'. Ayáa axia'.
"Muchas Gracias Dr. Thomas Smtih-Stark, por habernos ayudado mucho para que nuestras lenguas sean fuertes, descansa en paz".

K’éri achaati, k’éri jorhentpiti, k’éri pítspiri, k’éri tátimpa, méntku ísïri jámaaka
juchants’ïni jinkoni, yámintuicheeri pámp’iri, ka méntaru jimpo, tata Thomas.
"Gran hombre, gran maestro, gran amigo, gran padre, siempre estarás con nosotros, colega de todos, hasta siempre, don Thomas".

Nip óolal tech tumen ta ts’a’ a tuukulo’ob uti’al u múuk’ankunsa’al in t’aan.
Tan k ilikbaj
"Gracias por dar tus conocimientos para fortalecer mi lengua.
Nos vemos"

Mexicano de Guerrero
Tlamatini Tomas Smith:
INALI moyolkokowa pampa timik.
Nochipa timitsilnamikiskeh pampa titechkahtewili motlamachilis.
"Dr. Thomas Smith:
El INALI se entristece por tu muerte.
Siempre te recordaremos por tus conocimientos aportados".

Kala je’umantik Loktor Thomas Smith: ja wewo’i mixa ti ayuka. Wajela sok ja ma’tik
ch’akta chamuki. Jel triste aytikon ja mi xkilawatikon. Lajan sok chamta ja
jk’ujoltikoni.Talna ab’aj lek.
Mok wa’ cham wak’ujol. Mi oj ch’ay jk’utjoltikoni
"Respetado Doctor Thomas Smith:
Ahora ya no estás aquí. Estás ido con los que terminaron de morir. Estamos muy tristes, no te vemos. Como que se murió nuestro corazón. Cuídate bien. Que no se muera tu corazón. No se pierde nuestro corazón".

Chinanteco del sureste medio
Bii mi aanu ki mi kia le kia´un jneaa ja’ ata a bii jmea‘ na dxii kián jneaá’ dsa Goie’.
Fiína kuri kiá’un la kää jie’e ban lein un.
"Muchísimas gracias por su valiosa participación en el desarrollo de las lenguas indígenas".

Chinanteco de la Sierra
‘Mamba’ dzañu tifaa’o laji e kajmiköö’ kia jale’ ta e li kia juu jmiih kia Meejiko. F mini
fe’naa’ juu jmiih kijnaa’ eam ni dzee’ dzinaa’ un.
"Gracias maestro por sus aportaciones en el trabajo que se realiza a favor de las lenguas indígenas. Le recordaremos cada vez que hablemos nuestras lenguas".

Chinanteco del sureste medio
Dr. Thomas Smith jneaa dsa jumíi jiinaa miea kiánu e la lie ta e ka jmaá jmi ka ñin
migüílä Dios ku li kia neö, la käje janu rinee. Rijiíra köo migiika kua
"Dr. Thomas Smith nosotros los chinantecos agradecemos el gran trabajo que hizo cuando vivió en este mundo. Que Dios lo acompañe siempre. Nos veremos en la vida eterna".

Mazahua de Oriente
Thomas Smith
Pokju pje gi s’iya yo ts’ijñiñi a B’onrro ma gi mimi a xes’e xoñijomu.
Nuya a zixk’i o kjimi, ra nuk’u ra jñantr’k’a nu kji s’øya.
A ro chjetr’i nu gi otr’k’e.
"Thomas Smith
Gracias porque en vida amaste a los pueblos indígenas de México.
Ahora que estás con Dios, que cuide de ti en su santo hogar.
Nos vemos pronto en el camino donde te nos adelantaste".

Mixteco de San Luis Acatlán
Táta Thomas:
Xá’vi ndiósi níi Ndiósi nitaxi ra nikixiún yuúvi tan xá’vi ndiósi níiún ni ixa chíñu níiún jí’ín tu’un
ndu’u na ndá’vi íyo ñu’ú kaa. Ndiósi ná ndaki’in ra yó’o míí kua’ón tata.
"Señor Thomas:
Gracias a Dios por habernos permitido conocerte y convivir contigo. Gracias a ti por haber dedicado tu vida al estudio de nuestras lenguas, de nosotros los de esta tierra. Que Dios te acompañe y te reciba en tu viaje, Señor".

Oyac, yooz quij mizj masai. He imxacail.
"Hermano, Dios te guarde. Te extrañaremos".

Tsa’ majliyety pe tsa’ käybeyoñlojonlojon aña’tyi’bal, ma’añix mi kaj kchän k’eletylojoñ kojach
tsa’bä ats’ijbuj mi kaj chän k’elojoñál.
Wokolix a wälä cha’añ tsa’ käybeyoñlojon kmajtyañ.
"Te fuiste pero nos dejaste tu sabiduría, ya no te vamos a ver, solamente tus escritos lo seguiremos viendo.
Gracias por dejarnos este regalo".

Mixteco del Oeste de la Costa
Viti ku’anra Dr. Thomas Smith, ta ku’a ni sava’ara nu ñuu ñiviya, ta chai tiavintio chu di’i cha ni
sanaun chindi i’a un kuuchi INALI
“kuuni jandichun”
Partió entre nosotros el Dr. Thomas Smith, cargado de años y sobre todo de gloria.
“Te queremos y te vamos a extrañar en el INALI”

Mazateco del Oeste y del Norte
Katavichili, he kua kitze dí ka ní kanaij. Katamalanda jalá chivá gá najá. Ser Thomas
"Gracias por tus reflexiones, por cada una de tus ideas en torno a nuestras lenguas indígenas. Ve con cuidado y nos vemos por allá Dr. Thomas"

Chichimeco Jonaz
Dr. Túmás Smith, ni ákuríb be ndisákhark mámba’ katí úza’ kíkeshú. Ni mu va kínduk ki ni va
ínhí’hú, purmhé’ ka ésekhú’, kesívú ndi sangwë´h, Nábí’ Nánde’ utók’o ki úkésk’ó.
"Dr. Thomas Smith:
Muchas gracias por haber colaborado mucho tiempo con nuestras lenguas. Te has muerto y nos has abandonado, pero te deseamos que dondequiera que estés el Dios Grande te cuide y te ayude".

Tatik Tomas Smith
Wokol awal yu’un te la abijtesone. Le’ laj te akuxinele, ayatix ta xojobil jkajkanantik, le’ ya jta
jbatik-a
"Doctor Tomas Smith.
Gracias por tus enseñanzas, hasta aquí llegó tu destino, ya estás ante la gloria de nuestro cuidador, allá nos vemos".

Zapoteco de la planicie costera
Thomas:
Ma' zeu' bichi, guzanirilu' guiba'; racá guleza laadu', ti dxi zaduunadu lii, guida'gunu stobi.
"Thomas:
Ya te has ido hermano, te adelantaste al cielo; ahí espéranos, algún día te visitaremos, para estar juntos de nuevo".

¡Tomax ch’ul mol p’ijil vinik, bat xa ta ach’ulele, ta bek’tale, pero ta p’ijil kom ti jtojoltutik.
Jechto k’ucha’al muk’ ta te’etik sten sbek’ ta balamil yu’un xpuk slekil syaxal, ja jech ta p’ijil laj
apuk komel ta stojol skotol avajchanunetik. Okolaval nakom xa ta ko’ontontutik.
"Tomás, señor, hombre sabio. Te has marchado, has emprendido un viaje, pero te has quedado con nosotros. Porque te pareces a los árboles que sueltan semillas para reverdecer y renacer la vida. De ese mismo modo, tu sabiduría se ha regado entre todos tus
estudiantes. Muchas gracias, permanecerás siempre en nuestros corazones".

¿Por qué el pollo cruzó la carretera?

Me había ausentado de este espacio y me siento ahora en la obligación de responder con mayor seriedad que el post anterior el asunto de la epistemología, conocido entre los compas como el "problema del conocimiento". Particularmente he de confesar que no tengo ningún problema en conocer, así que mejor pongo una serie de respuestas a la sencillísima pregunta: ¿Por qué el pollo cruzó la carretera? Espero que estos apuntes que han hecho distintos filósofos y renombrados personajes públicos sirvan, de alguna manera, a sentar las bases de un modelo pollológico para un mejor acceso y construcción del conocimiento.

MAESTRO DE PRIMARIA: Porque quería llegar al otro lado.
PROFESOR DE SECUNDARIA: Aunque se los explique, queridas bestias, no podrán entenderlo.

PROFESOR DE FACULTAD: Para saber por qué el pollo cruzó la carretera (tema que se incluirá en el parcial de mañana), lean los apuntes desde la página 2 a la 3050.
PLATÓN: Porque fue en busca del bien, la armonía y salir de la caverna

ARISTÓTELES: Está en la naturaleza de los pollos cruzar la carretera.
KARL MARX: Era una inevitabilidad histórica y dialéctica.

SADAM HUSSEIN: Fue un acto de rebelión no provocado y el que lanzásemos 50 toneladas de gas nervioso estuvo plenamente justificado.

MARTÍN LUTHER KING: I have a dream. Veo un mundo en el que todos los pollos serán libres de cruzar la carretera sin que sus motivos se pongan en cuestión.
MOISÉS: Y Dios bajó de los cielos y le dijo al pollo: “Cruza la carretera”. Y el pollo cruzó la carretera, y todos se regocijaron.
MAQUIAVELO: La cuestión es que el pollo cruzó la carretera. ¿ A quién le importa el por qué ? El fin de cruzar la carretera justifica cualquier motivo.

BILL CLINTON: El pollo no cruzó la carretera. Repito, el POLLO no cruzó la carretera.
FREUD: El hecho de que estás preocupado porque el pollo cruza la carretera revela tu inseguridad sexual: Edipo Avícola.

BILL GATES: Acabo de lanzar el MSChicken 2002, que no sólo cruza carreteras, sino que pone huevos, archiva tus documentos importantes y encuadra tus cálculos.
DARWIN: A lo largo de grandes períodos de tiempo, los pollos han sido seleccionados naturalmente de modo que ahora tienen una disposición genética a cruzar carreteras.
EINSTEIN: Si el pollo ha cruzado la carretera o la carretera se ha movido debajo del pollo depende de tu marco de referencia.

BUDA: Preguntar eso niega tu propia naturaleza de pollo.

HEMINGWAY: Para morir. Bajo la lluvia.

REVISTA XXIII: Menem y el pollo: los oscuros corredores de esta relación impropia. ¿Qué hay detrás del negocio de las carreteras? Informe exclusivo: gallinas y pollitos que reciben maíz del Estado. ¿Quiénes son los que se llevan los huevos?"

SÓCRATES: ¿Sabes qué es un pollo?

REVISTA CARAS: "Toda la intimidad del pollo: "SOLO NECESITO UN AMOR PARA QUE MI ÉXITO SEA COMPLETO"

SOPORTE TÉCNICO: "Yo desde acá no veo que haya cruzado la calle. Reseteá el pollo y si lo sigues viendo que cruza, formateate la carretera".

JOSÉ SOFISMA Todos los pollos cruzan carreteras. El pollo cruzó la carretera. El pollo es una carretera.

SANTO TOMÁS: Para descubrir la esencia y existencia de la carretera.

CRISTÓBAL COLÓN: Para ir donde ningún pollo ha estado antes.

DESCARTES: El pollo cruzó la carretera y luego existió.

SHAKESPEARE: Para ser.

HUME: Buscaba una experiencia sensible.

KANT: Porque quería descubrir más allá del fenómeno "neumo" de la carretera.

HUSSERL: Fenomenológicamente, el pollo debe descubrir el camino.

NIETZSCHE: El pollo ha muerto... ¡Viva la carretera!.

HEGEL: Hay una relación dialéctica entre el pollo y la carretera.

ANTONIO GRAMSCI: Para hacer la revolución cultural de la carretera.

BORGES: Porque salió del laberinto y no quiso meterse en las ruinas circulares.

HEIDEGGER: Porque está-en-el-mundo y hubo una referencia significativa con la carretera... se le interponía en su camino.

JEAN PAUL SARTRE: Porque era libre.

LYOTARD: Porque la carretera es muy postmoderna.

MICHEL FOUCAULT: Para descubrir cuál es la estructura del poder de la carretera.

ETA: La carretera representa a los vascos. El pollo cruzó a los vascos para pisotearlos y mantenerlos sometidos.

Introducción a la epistemología

La ya famosa "cabeza c-p" (o "cabeza de Jarrow")

es una excelente invitación a la epistemología.

Si observamos con atención el lado izquierdo de la figura, veremos un pato (p); si centramos nuestra atención en el lado derecho, veremos un conejo (c).

¿Cómo saber qué es lo representado entonces?
O, en otras palabras, ¿qué es eso en sí mismo?

Podríamos especular sobre un abordaje aristotélico: La criatura aquí representada no es nada (acto), sino que tiende a ser (potencia) alguna de sus opciones (ya sea c o p). Es decir, no sabremos lo que la esencia de la figura pretende ser hasta que sus potencias no se actualicen. En otras palabras, el creador o primer motor (dibujante) ha dejado incompleta la figura.

Podríamos también abordarlo desde Descartes: Después de poner en duda incluso la existencia de la representación, lo que la res extensa de la figura muestra es (y los corpúsculos de la glándula pineal lo sustentan) una sustancia indeterminada, que sólo la divinidad revelará.

Desde la perspectiva de la filosofía del lenguaje podemos decir, como dijo Wittgenstein en sus Investigaciones filosóficas, que la cabeza c-p es sólo lo que representa para determinado observador en determinado momento. En otras palabras es sólo otro juego del lenguaje más de aquello que es el caso (¿?).

Desde la perspectiva psicologista, y en particular la psicoanalítica, diríamos que depende de una cuestión meramente biográfica del observador. A modo de ejemplo diríamos que, un observador femenino identificará la imagen -probablemente- con un conejo. Y es que, debido al complejo de Elektra y a lo que todos sabemos de los conejos, el observador femenino puede, por traumas pasados, identificar al conejo con el libido de su padre.

Por último, podemos abordarlo desde el biologismo. Diría Piaget que tras diversos intentos fenotípicos, éste espécimen es sólo otra criatura que nos arroja la evolución. En otras palabras, estamos ante una clara representación de un patonejo. El patonejo (Animalia chordata mammalia lagomorpha anatidae), es el resultado (ya genotípico) de varias cruzas entre patos y conejos -de ahí el nombre-.

¿Marcel Maciel?

Vía: Dosis diarias de Alberto Montt

Si mamá fuera atea


¡Feliz día de las madres!
(otro día tan superficial como los que parecen importantes en el calendario)

El ateo no blasfema

En la transmisión del programa del sistema Jalisciense de Radio y Televisión "A las nueve con Usted" (96.3 de FM y 630 de AM) a cargo de Yolanda Zamora, el Dr. Raúl Páramo Ortega aborda un tema delicado. Con suficiencia de conocimiento, ley de vida y con sumo respeto hacia los radioescuchas, muestra de nueva cuenta la amena gravedad característica de su discurso. El Doctor Páramo participó en la emisión del 17 de marzo del 2009, el tema era "Qué onda con dios? y expone su opinión al respecto como ateo.
Vale la pena escucharlo, además el audio en esta versión online es de buena calidad y hasta se puede descargar.

Pareidolia II + Apofenia

Encontramos en Wikipedia acerca de Pareidolia:

La pareidolia (derivada etimológicamente del griego eidolon: ‘figura’ o ‘imagen’ y el prefijo par: ‘junto a’ o ‘adjunta’) es un fenómeno psicológico consistente en que un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible. Una explicación de este fenómeno conforme al funcionamiento del cerebro, es descrito por Jeff Hawkins en su teoría de memoria-predicción.
Artículo Completo: Pareidolia

Sobre apofenia lo siguiente:

La apofenia es la experiencia consistente en ver patrones, conexiones o ambos en sucesos aleatorios o datos sin sentido. El término fue acuñado en 1959 por Klaus Conrad, quien lo definió como «visión sin motivos de conexiones» acompañada de «experiencias concretas de dar sentido anormalmente a lo que no lo tiene».
Articulo Completo: Apofenia

Tenemos diversas capacidades que nos ayudan a intentar interpretar la realidad, dependemos de la adquisición de conocimientos de la misma para obtener un resultado más fidedigno posible.

En cuanto a los fenómenos anteriores descritos podemos encontrar una variedad de ejemplos:






También hay ejemplos donde se intenta evidenciar algunas cosas:


La existencia de extraterrestres en Egipto



Un poco mas de claridad


Un poco de acercamiento


Más plantas en otra imagen


Bien para finalizar dejo otra serie de imágenes juzguen ustedes mismos

















Ventus

VISITAS HASTA HOY