Mostrando las entradas con la etiqueta Articulos. Mostrar todas las entradas
¿Por qué regalar un libro?
Publicado por Nástenka in Articulos, Cosas Utiles, Libros on 27 noviembre 2010
No hay ninguna buena razón para regalar libros, tampoco hay malas. Si me preguntan por qué regalo libros nunca recurro a alguna de esas obviedades del tipo “doy conocimiento”, “forjo el futuro de nuestro país”, “ayudo en la formación de personas pensantes”. No, la razón más sencilla y honesta para regalar un libro siempre es volitiva: me dieron ganas y ya.
Siempre hay dos clases de regaladores: quienes regalan lo que ya conocen y saben que les gusta, y quienes regalan lo que la otra persona quiere. ¿Quién tiene razón? Ambos. Siempre depende del gusto de la otra persona el que un regalo sea realmente significativo o no. Ahora, surge una pregunta que siempre nos hacemos cuando ya hemos decidido regalar un libro, ¿cuál regalo?
No quiero satanizar ninguna conducta, pero, igual que con cualquier regalo, lo más caro o lo más novedoso no siempre es el regalo ideal. Los libros en vitrina generalmente no son los libros que alguien quiere. Todos tenemos “gustitos” secretos, esas cosas que nunca le decimos a nadie que nos gustan porque creemos que nos van a tomar por enfermos mentales, inmorales, degenerados, aburridos, (añada aquí el adjetivo que usted quiera).
Lo primero que debemos saber es cuál es ese gusto secreto, a veces, pongamos un ejemplo, la ropa nos indica estas cuestiones aunque no es un método 100% confiable. Quizás una persona que siempre prefiere ir vestida de negro es fan de libros policiales, de horror, de vampiros o de zombies. Otro criterio es la moda: si quieres regalar un libro a alguien que sólo lee porque le gusta presumir que lee, cualquiera de los libros anteriores es un excelente regalo porque están de moda.
Un error común es asumir que los clásicos son “neutrales” en cuanto a que nunca se meten a tratar problemáticas sociales, religiosas, políticas, etc. Crimen y castigo de Dostoievski es el relato de un martirio moral que además se extiende al lector no sólo por los sufrimientos y cuestionamientos del personaje, sino por sus cientos de páginas que parecen no tener fin. Quizás el caso más paradigmático de un libro clásico ultra escandaloso sea
Una vez que sabemos cuál es ese gusto oculto, la manera más sencilla de saber cuál libro trata sobre eso es preguntar. En la mayoría de librerías, quienes atienden a los clientes saben bastante de lo que conservan en sus anaqueles, es sólo cuestión de pedirles ayuda e indicarles el tema. De hecho, pero esto no lo vaya usted a divulgar, esas preguntas les alegran la tarde, así que hay ahí otra razón para llegar a preguntarles.
La última recomendación: cuando ya sabemos qué libro es el indicado para regalar siempre es bueno darse una vuelta por las librerías de viejo. Libros usados, sí; libros viejos, a veces; libros feos, nunca. Lo que buscamos cuando vamos a una librería de viejo es el precio. Para quienes tienen los bolsillos apretados, esta es una excelente opción.
Para quienes prefieren la lectura corta, los cuentos o las minificciones son lo que quieren; para los intelectuales de clóset, siempre puede recurrirse a libros de historia, poesía, filosofía; para los tímidos, no hay mejor remedio que un libro atrevido; para quienes no salen mucho de vacaciones, libros de aventuras; para los amorosos, novelas de amor (aquí me permito recomendar Noches blancas de Dostoievski). Para todos hay un libro adecuado, la verdadera pregunta no es la que da título a este texto, sino, ¿por qué usted todavía no regala un libro?
Publicado originalmente en Contacto, Guadalajara, diciembre, 2010.
Imagen Vía Gentedellibro
Poesía y brevedad: a propósito de Boa de Ángel Ortuño
LocutorioNo sé dibujarsino pies egipcios, escribiren las paredes de una cabina telefónicaen El Cairo, suicidarme
y tal vezconducir ambulancias.
Réplica a "¿Todas las lenguas del mundo son igual de complejas?"
El día de hoy puse un comentario en este post en Genciencia y habré de reproducirlo aquí, con la esperanza de que el troll muso o un bienaventurado anónimo o nominado, den sus réplicas. Aquí mis palabras al respecto del artículo:
Quedo a sus órdenes, lectores y comentaristas varios, para cualquier pedrada.Me considero bastante afecto a las noticias y opiniones publicadas aquí. Excelente trabajo. Sin embargo, van dos ocasiones (este artículo es la segunda) en que quedo un poco confundido, dado que mis estudios se relacionan con la lingüística.
En cuanto a la teoría lingüística que elegiste para fundamentar tus comentarios, no opino nada, además de mencionar que no estoy a favor de las ideas de Chomsky ni sus herederos (léase, Steven Pinker). Fuera de esto, y de que el artículo está basado en dos citas textuales y no viceversa, el tema central, si la complejidad de una lengua depende de su contexto político, social, tecnológico, etc., me parece francamente absurdo.
Es cierto que Edward Sapir lo consideró relevante, por su afiliación antropológica como bien mencionabas, pero discutir sobre la complejidad de las lenguas y su relación con una especie de "estructura mental" más o menos desarrollada con base en su contexto, es una hipótesis descartada hace ya bastante tiempo.
Las lenguas codifican su complejidad en niveles distintos: por ejemplo, el español codifica su complejidad en la morfología, al igual que el italiano o el francés; el inglés codifica su complejidad en la sintaxis, igual que el alemán, el esloveno o el latín. Así, la morfología inglesa es muy sencilla (véase la conjugación de los verbos) y la sintaxis española es muy sencilla. Nada tiene que ver esto, hasta donde los estudios han podido descubrir, ni con el hablante ni con su lengua; son juicios de valor sin fundamento científico.
Hay que tener cuidado al hablar de lengua y dialecto. Los dialectos son las formas particulares mediante las cuales una lengua se habla en una región y cultura determinadas. Por ejemplo, tenemos la lengua española y sus varios dialectos: argentino, salvadoreño, cubano, mexicano, filipino, etc. Consúltese cualquier manual de Introducción a la sociolingüística para este respecto.
Muchas veces se argumenta, a favor de una supuesta complejidad lingüística, que la gramática es lo más importante o que la extensión de vocabulario es más importante, etc. Ambas posturas dependen solamente de sus autores, son opiniones, no hechos. Absolutamente todo lo que puede decirse en una lengua, puede decirse en cualquier otra. Las formas en las que se diga dependen, en efecto, de su léxico y de su gramática, pero también de su sistema fonológico, etc. El hecho de que el esquimal posea decenas de palabras para describir la nieve o el caso citado que "los agtas de Filipinas disponen de treinta y un verbos distintos que significan 'pescar', cada uno de los cuales se refiere a una forma particular de pesca", no refleja ni inferioridad ni superioridad de las lenguas citadas, sólo refleja una necesidad pragmática, es decir, es importante para ambos grupos humanos distinguir tantos tipos de cosas. En español, por poner un caso, podríamos decir lo mismo, aunque necesitáramos utilizar una perífrasis para expresarlo: nieve delgada, nieve buena para construir iglúes, nieve mala para lo mismo, etc.
Agradezco el espacio y, como ya me extendí, pongo la dirección de mi blog, en caso de que alguien tenga algo que replicar.
Saludos y felicidades por un excelente espacio de discusión.
Vía Genciencia
Imagen National Academies Press
Cómo mamar con un lector
Publicado por Nástenka in Articulos, Fun, Metertextos on 19 julio 2009
mamada. f. Absurdo, despropósito.mamado, mamada. adj. Borracho.mamar. v. Extraer el miembro masculino de su depósito y succionar repetidamente con la boca. | v. Molestar, causar disgusto o pena a alguien. || ¡Ah, cómo mamas! loc. vulgar. Interjección que se usa para demostrar hastío y enojo ante las acciones de alguien. || Alma Marcela Silva de Alegría loc. vulgar. Nombre ficticio que se utiliza como albur y se transcribe 'al mamársela silba de alegría". ref. de significado claro. || como dice Don Mamarías Pérez, llégale. loc. vulgar. Refrán que significa retírate, vete o lárgate. || ¡no mames! loc. vulgar. Malsonante usado como interjección que se emplea para mostrar sorpresa, enfado o incredulidad.mamarse. Emborracharse.
Pareidolia II + Apofenia
La pareidolia (derivada etimológicamente del griego eidolon: ‘figura’ o ‘imagen’ y el prefijo par: ‘junto a’ o ‘adjunta’) es un fenómeno psicológico consistente en que un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible. Una explicación de este fenómeno conforme al funcionamiento del cerebro, es descrito por Jeff Hawkins en su teoría de memoria-predicción.
Artículo Completo: Pareidolia
Sobre apofenia lo siguiente:
La apofenia es la experiencia consistente en ver patrones, conexiones o ambos en sucesos aleatorios o datos sin sentido. El término fue acuñado en 1959 por Klaus Conrad, quien lo definió como «visión sin motivos de conexiones» acompañada de «experiencias concretas de dar sentido anormalmente a lo que no lo tiene».
Tenemos diversas capacidades que nos ayudan a intentar interpretar la realidad, dependemos de la adquisición de conocimientos de la misma para obtener un resultado más fidedigno posible.
En cuanto a los fenómenos anteriores descritos podemos encontrar una variedad de ejemplos:


También hay ejemplos donde se intenta evidenciar algunas cosas:
Bien para finalizar dejo otra serie de imágenes juzguen ustedes mismos
Ventus
"Investigan, pero no producen"
Publicado por Nástenka in Articulos, Guadalajara, Opinion on 15 septiembre 2008
Lamentablemente, la noticia refiere "el horror que a determinadas instituciones (tanto públicas como particulares) les inspira la sola existencia de la investigación universitaria en materia de artes, humanidades y ciencias de la sociedad".
Adscrito a la autocrítica y al hartazgo sugeridos por Luis Vicente de Aguinaga, les paso un texto que recibí hace unos días de su parte. Espero que esto nos motive a escribir un poco más al respecto.
Variante o subespecie profesoral del parásito universitario a secas, el intelectual ocioso cobra sueldos y sobresueldos estatales y federales, viaja sin utilidad aparente a congresos remotos y, amparado en el cuento de las “humanidades” y la “ciencia social”, publica libros y artículos redactados en jerga ininteligible. Nadie mejor que yo para decirlo: aunque tengo mi diploma extranjero de doctor, la Secretaría de Educación Pública (SEP) me reconoce como profesor con “perfil deseable” y soy miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), ninguno de mis proyectos ha servido para incrementar la resistencia de las vigas de acero, desarrollar la vacuna contra el cáncer o lograr que las vacas produzcan más litros de leche por segundo.
Como profesor investigador titular de la Universidad de Guadalajara (U. de G.), y más específicamente del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), admito que a los universitarios de mi pelaje nos vendría muy bien un poco de autocrítica. Desde mi cubículo de veinticinco metros cuadrados, equipado con televisión vía satélite y jacuzzi, reconozco que me dedico a investigar asuntos literarios eminentemente improductivos y a enseñar no sólo Historia General de las Culturas, materia ya cuestionable de por sí, sino también Literatura Española del Siglo XX.
Harto de mi propio cinismo, renuncio a la vida contemplativa y propongo de inmediato que se apliquen tres medidas encaminadas a erradicar, ya que no de la faz de la tierra, sí por lo menos de los presupuestos públicos a los intelectuales haraganes (valga el pleonasmo). Ruego, eso sí, que la iniciativa me sea tomada en cuenta en futuras evaluaciones profesionales.
1) Que si, como afirma el señor Sergio García de Alba, los “diagnósticos” emitidos por sociólogos, juristas, filósofos, historiadores y meros críticos literarios pierden valor en la medida que “realizarlos” es “muy cómodo”, en lo sucesivo toda investigación humanística se adapte a un estricto tabulador de incomodidad que deje constancia del nulo, escaso, encomiable o fabuloso heroísmo del profesor en su eterna lucha contra la dureza de la silla, y que se premie según el caso.
2) Que, por decreto del Poder Ejecutivo, las instalaciones del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la U. de G. ya no se consideren parte del Estado, de modo que los numerosos miembros del SNI adscritos a dicho campus dejen de figurar en las estadísticas regionales, haciendo subir con ello el porcentaje de biólogos, economistas, ingenieros y tecnólogos en el próximo informe de Gobierno.
3) Por último, que los investigadores del CUAAD, los del CUCSH y demás holgazanes entendamos que, para investigadores, ahí están los privados y los antiguos policías judiciales, a cuya denuncia nos expondremos invariablemente mientras persistamos en confirmar la imagen de sediciosos, inútiles y vagos que se tiene de nosotros.
La música o el arte menos apreciado
Cada vez que escucho a Philip Glass, mi hermano (quien se bautizó a sí mismo como Choikovsky, después de escuchar el nombre del compositor de "El Cascanueces") pregunta, sincero: "¿Cuándo van a cantar?", escucho a The Who o a Pink Floyd o a The Cinematic Orchestra y pregunta lo mismo. Bien sabemos que la voz, desde los cantos gregorianos hasta la ópera, se considera un instrumento que se añade a un conjunto orquestal o armónico general. Puede ser la "base" de la canción de la misma manera que los violines o las flautas, pero no lo es siempre.
Buscamos letras "inspiradoras" (defina esto como le plazca) en las canciones que escuchamos, un sonsonete pegajoso, un ritmo bailable, etc. ¿Es esto música? Hice un pequeño experimento fallido hace unos momentos: me costó mucho trabajo bailar la "Marcha Fúnebre" de Chopin o la "Metamorphosis II" de Philip Glass, sin sentir que cada paso que daba me conducía directamente al inframundo. ¿Son la voz humilladora del reggaetonero, la cadencia de las caderas (y sus colindancias) de una exótica bailarina o la potencia vocal de una soprano razones "necesarias y suficientes" para denominarlas "música" o, más aún, Arte, por sí solas?
Sonaré ortodoxo comparando a los dinosaurios "clásicos" con la música actual (disculpen la generalización), cómoda y ambiguamente denominada "posmoderna". Tal vez, pero, ¿de dónde salen Philip Glass o Günter Grass en el siglo XX? Del mismo lugar de donde salen Stockhausen y Jorge Enrique Adoum. Hagamos voluntariamente de lado las cuestiones que revelen nuestro bien fundado miedo a l
También me ha sucedido, en innumerables ocasiones, ganarme el desprecio de los asistentes y trabajadores del Teatro Degollado en Guadalajara (joya de arquitectura e ingeniería) por presentarme a escuchar a los Niños Cantores de Viena o a Adam Golka acompañado de la Filarmónica de Jalisco con un pantalón de mezclilla y una playera que bien podría decir: "Fuck the system" (aunque no lo diga). El único que va a parar las asentaderas a un teatro es el pianista o el director de orquesta y si los hay, no la Sra. Popof o el Sr. Mendezperezgomezjuarez Delacroix (porque todo se pronuncia junto y en una fracción de segundo). El mortal Nástenka visita aquel sacrosanto lugar de los dioses de la mediocridad y la hipocresía con la esperanza de escuchar música en el mejor lugar de Guadalajara para tales fines, y recibe una confusa mixtura entre el hermoso sonido del nuevo piano de la Filarmónica del Estado y la urraca vecina que critica el uso de unos zapatos de tal color con tal vestido (y eso que no vio que yo iba de chanclas).
El gusto artístico permanece como uno de los rincones ignotos de lo conversable, en realidad, el gusto es más como un arma de bolsillo que utilizamos en cada conversación sobre el Arte hasta "asesinar" las opiniones ajenas. El gusto en música es de los más difíciles de diagnosticar como "adecuados" por la sencilla razón de su popularidad. Si quiero dar mi opinión (gusto) sobre el Quijote, primero necesito leerlo, razón casi obvia (pues la mayoría que lo comenta en la calle no lo ha ni hojeado). En música sucede lo mismo, pero es más "sencillo" escuchar a tal compositor que leer al tal Cervantes. La verdad es que no es más sencillo, en realidad, es mucho más difícil para la mayoría de nosotros comprender cabalmente la diferencia entre la armonía y la melodía, una composición tonal y una modal o, en general, las herramientas y técnicas propias de la música como Arte. Y volvemos al inicio, ¿de verdad escuchamos la música que oímos?
No pretendo rebatir gustos, me encanta argüir pero reconozco mi inferioridad numérica y mi vulnerabilidad al publicar en el ciberespacio, así que mejor aplico la sabia rendición anunciada. Luchar contra el gusto es como tratar de convencer a un sordo de que un mudo lo está insultando mientras ríe a carcajada suelta. Sólo intento hacer que el lector que haya tenido la gallardía de llegar acá abajo reconozca su propio conocimiento musical y, sobre todo, el lado desconocido en la música que escucha. ¿Dónde está lo artístico en Britney Spears (musicalmente, lujuriosos) o en Daddy Yankee? Podría aventurar su inexistencia pero, de nuevo, quizás el sonido informe de unos glúteos que se contonean o el ruido de la artillería machista sean el nuevo canon musical. Prefiero no averiguarlo.
Imágenes
Adam Golka en el Teatro Degollado Vía Magazinemx
Philip Glass Vía Institute for Advanced Study
Arte Pop Vía Wil Murray
UdeG: viene golpe de Estado
"Más allá de irregularidades, ocurre una lucha por el control político
Es más fácil echar al rector que no se pliega al ‘capo’
Lo que empezó como una denuncia sobre tráfico de trasplantes en hospitales públicos de Guadalajara, no sólo se convirtió en escándalo mediático de la capital de Jalisco, sino que desató una guerra política que amenaza con desembocar en un golpe de Estado a la rectoría de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
El viernes 25 de julio revelamos aquí los intríngulis de una peculiar disputa entre la mafia del virtual dueño de la UdeG, Raúl Padilla, y el nuevo rector Carlos Briseño, quien descubrió serias irregularidades presupuestales de la institución educativa, y en el extremo, tráfico de órganos en el programa de trasplantes de los hospitales públicos de Guadalajara, bajo control de la UdeG.
Frente a ello, el rector Briseño hizo público que la UdeG sería auditada —para ello incluso modificaron la Constitución local—, para transparentar no sólo el presupuesto público de la casa de estudios, sino las empresas vinculadas a la universidad. En respuesta, el llamado Grupo Universidad cerró filas en torno a Raúl Padilla, virtual dueño de la UdeG y jefe de la mafia que controla no sólo la universidad, sino que sus tentáculos atraparon al PRD estatal, se metió al PRI y al PAN locales y llega, por ejemplo, hasta la presidencia de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados federal.
Ante el anuncio de que todas las dependencias de la UdeG serían auditadas y sometidas a transparencia, el poderoso grupo político y económico de Padilla dijo no a la auditoría, y en cambio ordenó un golpe de Estado contra el rector Briseño, quien era parte de ese grupo y fue promovido por Padilla, pero que se negó a ser marioneta del virtual dueño de la UdeG. En el fondo, más allá de irregularidades, pillerías, del tráfico de órganos, lo que ocurre en la UdeG no es más que una lucha por el control político de ese poderoso centro de influencia y, por supuesto, la disputa es por millones de pesos de presupuesto y negocios universitarios. ¿Es posible un golpe de Estado al rector?
Sí, según la Ley Orgánica de la UdeG, el rector puede ser despedido por “causa grave”. ¿Cuándo se incurre en causa grave? No dice. Por tanto, el Consejo Universitario debe definir cuál es la causa grave. Pero resulta que el Consejo Universitario está controlado en su mayoría por Padilla. Según versiones universitarias, en cualquier momento puede ser convocado dicho Consejo para despedir al rector. ¿Por qué? Grupo Universidad argumentará que Briseño ha incurrido en el delito de “confrontar a la comunidad universitaria” ¿Por qué? Por proponer auditorías y transparencia en la UdeG.
¿Pero qué clase de poder tiene Raúl Padilla en la UdeG? Por increíble que parezca, Raúl Padilla es presidente de las siguientes instituciones, fundaciones, patronatos y empresas. Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Fundación Universidad de Guadalajara AC, Consejo Consultivo del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo, Patronato del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, Consejo Consultivo de Cultura de la UdeG, Fideicomiso del Centro Cultural Universitario, Festival Infantil Papirolas AC, Patronato del Teatro Diana, Patronato de la Dirección de Producción Audiovisual.
Además de presidente del Corporativo de Empresas Universitarias, y de los consejos de administración de: Casa Productora de Cine, Estudios para Extranjeros, Club Deportivo Universidad de Guadalajara AC, Editorial Universitaria, Empresa Servicios Universitarios. Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Hotel Villa Montecarlo, Hotel Villa Primavera, Inmobiliaria Universitaria, Insignia, Operadora Auditorio Metropolitano, Operadora de Estacionamiento, Operadora Parque Industrial Los Belenes, Sistema Corporativo Proulex-Comlex, Viajes Universidad de Guadalajara, SA, Publicidad y Diseño.
En suma, Padilla es presidente de 26 instituciones entre consejos, fideicomisos, patronatos, empresas, hoteles, agencias de viajes y la Feria Internacional del Libro. Y si faltaba algo, es coordinador general de la Cátedra Julio Cortázar y, claro, profesor investigador titular “C”. El dueño de la UdeG, que maneja el 40% del gasto programable y todas las empresas. Por eso el miedo a ser auditado. Es más fácil echar al rector que no se pliega al capo".
¿No saber = más ansiedad?
Publicado por Nástenka in Articulos, Con su mismo, Opinion on 10 julio 2008
Sin embargo, ¿qué tiene esto que ver con la ansiedad, tema que realmente nos ocupa? Y segundo, en caso de que tuviera algo que ver y que la sabiduría generara ansiedad, ¿qué es lo que ansiamos o lo que nos pone "ansiosos"?
El artículo citado trata sobre la "problemática" y el por qué de la actividad religiosa, además de la búsqueda de la dichosa "zona de Dios", presumiblemente ubicada en el cerebro (cerca de la zona Coca-Cola, creo), y en la cual los científicos depositan sus esperanzas de esclarecer si Dios nos hizo o el hombre lo hizo. Este rastreo, sería comparable a otro tipo de investigaciones en otras áreas científicas, como la física o las matemáticas, donde se han intentado encontrar la partícula de Dios y la fórmula de Dios (pseudocientífica), respectivamente.
Las cuestiones "interesantes" surgen en pleno desarrollo del texto cuando se ponderan distintos puntos de vista, particular y lamentablemente los de los psicólogos, disfrazados de antropólogos y sociólogos.
Según comentan, la religión (independientemente de su depositario legal, i.e. Dios) tiene distintos roles en la actividad humana. Uno de los más importantes (con el que concuerdo parcialmente) es el de anestésico o calmante en cuanto a los "problemas fundamentales" de la vida: la muerte, la postmuerte y la previda. A este respecto:
También coinciden Carbonell y Gómez Pellón al señalar el papel "calmante" de la religión. "La religión ayuda a controlar la ansiedad de no saber", dice el antropólogo. "Cuanto más se sabe, más se sabe que no se sabe. Y eso genera ansiedad". (Enlace EL PAÍS)Si acomodamos esto en forma de ecuación tenemos (disculpen las matemáticas pero tengo que parecer inteligente): ∑saber < |no saber| ⇒ ANSIEDAD. En otras palabras, esto es "La suma de los saberes es menor al valor absoluto de no tener idea de lo que sabes, por lo tanto esto genera ANSIEDAD. Independientemente de su validez lógica, el enunciado tiene algo muy interesante: falta de sentido. Aquella famosa frase que citamos al inicio no se refiere de ninguna manera a la conclusión del antropólogo.
Recuerdo algunos comentarios sobre el Carpe diem horaciano, las Odas de Ricardo Reis o cualquier libro de Émile Michel Cioran, y la mayoría coincidían en que éstos son poetas (incluyamos a Cioran) "tristes". El hecho de que estos poetas recuerden la finitud o el sin sentido (aparente) de la vida, no es una cuestión triste. Que yo sepa, nadie se ha atrevido a decirle que no a la muerte, hasta el más pobre tiene, de alguna forma, el óbolo para el barquero sombrío. Sí, la reflexión sobre estos temas "trascendentales" pueden llevarnos a la mayoría a ser "pesimistas" y al refugio que otorgan las religiones, diseñadas específicamente para cubrir tal necesidad, pero esto no representa menos o más ansiedad con respecto a saber o no saber nuestro futuro. Hay una racionalización (por más disparatado que pueda sonar) o una equivalencia de la muerte y la vida futura como un "buen porvenir" y de la incertidumbre y la inmanencia con un "sinvenir", algo negativo y que puede ser angustiante. El factor angustiante no está en ningún cerebro, está en la cultura, eso en lo que todos estamos inmersos y de lo que nos es imposible huir.
Estoy empezando a tener una tendencia al resumen. Si ponemos este artículo en fórmula, refiriéndonos a lo que el lector debería, pero jamás está obligado a conceder, tenemos: ∀ x: P(x) donde P es "La pseudociencia" y x=pendejo; significa: P(x) es verdadera para cualquier x o La pseudociencia es verdadera para cualquier x. Espero sus reclamos, dichosos lectores.
Conquering your fearsm one synapse at a time
Imagen Vía Iftheshoefitz
Las ventanas de la urbe
Publicado por Kadosh in Articulos, Guadalajara, Libros, Perfil on 22 abril 2008
Este oficio es intermitente y pasa de un momento a otro, de una persona a otra, de un blog a un periódico, de un libro a una canción, a una plática con el vecino. Pero también hay personas dedicadas a oír el pulso de la ciudad, sus mil distintas miserias y otras tantas linduras. En Guadalajara, uno de ellos es Marco Aurelio Larios.
Nuestro personaje en cuestión, diría Vargas Llosa, está llegando a “la flor de la edad”. Y quizá no yerre tanto la expresión, pues en los últimos años, Larios ha acumulado significativos galardones literarios, reimpresiones y nuevas publicaciones en distintos sellos editoriales. Ahora mismo, por ejemplo, prepara la salida de un nuevo título, La oportunidad y otros relatos, para La Zonámbula editores; además de que escribe, una o dos horas diarias, de lunes a viernes y con dos tequilas de por medio, una novela basada en el historiador mexicano del siglo XIX, Joaquín García Izcabalceta.
A la fecha, tenemos acceso en librerías y bibliotecas a otros tres títulos suyos: una novela, una compilación de cuentos y un delicioso discurso retórico.
El cangrejo de Beethoven es la novela publicada por Fondo de Cultura Económica y ganadora del premio Juan Rulfo al que convoca el INBA. Son 173 páginas hirsutas, sobre una chica que alucina con sinfonías, en el trayecto del camión de su casa en Santa Tere a la Prepa 1 y viceversa, acompañada de un iluso y terco enamorado. El escenario y el modus vivendi de estos personajes está lleno de referencias conocidas: el teatro Degollado, el Cabañas, la plaza Tapatía… lo que nos deja la clara impresión de que nuestras propias historias podrían ser esas mismas o sus muchas variantes.
La compilación de cuentos es una edición de la Universidad de Guadalajara, titulada La música y otras razones para contar. Historias breves basadas en personajes apasionados que giran, lo mismo que en El cangrejo, sobre el eje del erotismo, el sonido y el silencio.
Pero es Erato, ars amatoria en Guadalajara, el título que más bellezas me ha develado y el de estructura más singular. De inspiración griega, Erato es un personaje-narrador que en una mesa de La Mutualista deja caer las monedas en la sinfonola para hacer fondo a su cátedra de técnicas, teoría y prácticas eróticas, especialidad a la que debe su nombre. Es un libro pequeñito editado por Arlequín, que muchas veces pasa desapercibido en los estantes frente a otras portadas más vistosas. Erato es un diálogo en el que nunca habla el aprendiz, es el soliloquio de una mujer bien fraguada en las sábanas de la vida y los sitios públicos de Guadalajara, una guía práctica- poética para conseguir cariños y favores en la urbe y, además, un retrato de las posturas, prejuicios y actitudes de esta sociedad frente al arte amatorio.
Los relatos de Marco Aurelio Larios, en fin, demuestran que el primor de los paisajes se determina por el ingenio de quien los narra y que las vidas cotidianas son tan estéticas como las de cualquier ciudadano cliché, dígase neoyorquino, parisino o londinense. Recomendable, por lo tanto, para dar a leer a toda la gente, para ver con nuevos ojos los parajes que nos rodean.
Un experimento musical
El estuche que recoge el puñado de dólares es el de un Stradivarius de 1713, instrumento que con un solo arañazo vería desvirtuado el sonido que se le arranca de sus cuerdas. Reposa sobre el suelo de una de las más concurridas estaciones del metro de Washington en hora punta. La gente deja caer en él billetes de un dólar; monedas de 25 centavos... incluso nickels (de uno), como si su propietario fuera uno más de los muchos músicos callejeros que pueblan el suburbano de la capital de Estados Unidos.
Nadie sabe que el sonido proviene de un violín valorado en más de tres millones de dólares. Nadie sabe que quien toca la Chacona de la Partita número 2 en do menor, de Johann Sebastian Bach es uno de los mejores violinistas del mundo. ¿Qué está pasando? ¿Qué hace Joshua Bell, ataviado con vaqueros, camiseta de algodón y gorra de béisbol de los Nationals a la entrada del metro de L'Enfant Plaza, en pleno corazón gubernamental de Washington? ¿Acaso el niño prodigio que a los cuatro años colocaba gomas en los tiradores de los cajones y creaba melodías con ellas al abrirlos y cerrarlos ha caído en desgracia? ¿No había colgado Bell el cartel de "no hay entradas (de a 100 euros)" a principios de año en el Boston Symphony Hall? ¿Es éste el músico de 39 años que hoy recogerá en el Lincoln Center de Nueva York el prestigioso Premio Avery Fisher?Lo es. Y amablemente se prestó en enero al "experimento" realizado por el diario The Washington Post, que un día se hizo esta pregunta: ¿Pasaría inadvertido uno de los mejores violinistas del país tocando en plena hora punta en el metro de Washington? La respuesta ha sido algo triste: sí. Y contradijo a Leonard Slatkin, director de la Orquesta Sinfónica Nacional de EE UU, quien aseguró que el músico recaudaría unos 150 dólares y que, de 1.000 personas, al menos 35 se detendrían formando un corrillo, absortas por la belleza de la música. Hasta un centenar, según Slatkin, echaría dinero en la funda del violín.
Nada de eso pasó. Bell se dejó la piel tocando piezas maestras durante 43 minutos. 1.070 personas pasaron por delante de él, según el Post. Sólo siete se quedaron a escuchar y a observar más de un minuto.
Teléfonos en los oídos, sorbos al café y paso rápido. La reacción general fue de total indiferencia. Tan sólo 27 personas le dieron dinero al violinista. En total, Bell almacenó en la funda de su Stradivarius 32 dólares y algo de calderilla. "No está mal", bromea, "casi 40 dólares la hora... podría vivir de esto. Y no tendría que pagarle a mi agente".
Aunque el metro de Washington no es uno de los más coloridos del país, a la gente no pareció extrañarle que uno de tantos músicos callejeros cambiara la habitual guitarra por las dulces notas del violín. "Sí, sí que he visto al violinista", confesó una usuaria del metro a un reportero del Post, "pero nada me ha llamado la atención". En el vídeo que grabó el periódico se ve a un niño de tres años que quiere quedarse un rato más. Pero su madre no tiene tiempo y le empuja escaleras arriba. "Mi hijo quería quedarse a escuchar. Pero yo tenía prisa".
Tan sólo una mujer le reconoció. Stacy Fukuyama, que trabaja en el Departamento de Comercio, llegó casi al final de su actuación. No lo dudó ni un segundo: el que tocaba el violín no era ningún artista callejero. Le había visto hacía tres semanas en un concierto en la Biblioteca del Congreso. Y se quedó mirando, atónita, hasta que la última nota salió del Stradivarius. "Ha sido lo más impactante que he visto en Washington", reconoce. "Joshua Bell estaba allí tocando en hora punta, y la gente no se paraba, ni siquiera miraba. ¡Algunos incluso le echaban monedas! ¡Cuartos de dólar! Yo eso no se lo haría a nadie". Lo que más extrañó a Bell, sin embargo, fue que al final de cada pieza no pasaba "nada". Nada. Ni un bravo, ni un aplauso. Sólo silencio.
Noticia original| The Washington Post: Pearls before breakfast
Vía El País.com| Impasibles ante un Stradivarius
Imágen| Hope Despite the Times
Impresionismo y fotografía
Publicado por Kadosh in Articulos, Fotografía on 24 enero 2008
1. Paul Gauguin
¿El retrato de Van Gogh?
La obsesión de Degas
La imagen superior (ver completa) muestra a dos de sus amigos, nada menos que el poeta Stepháne Mallarmé y al pintor Auguste Renoir, posando juntos para Degas. En el espejo, como un fantasma velazqueño, podemos distinguir a Degas y su cámara, además de la esposa y la hija de Mallarmé. Según explicó el poeta Paul Valery, la fotografía precisó “nueve lámparas de aceite... y un terrible cuarto de hora de inmovilidad por parte de los protagonistas".
Enlace original| Baile de sombras
Para ver más| 1, 2, 3, 4 y 5 (English version)
Conato de Madrazo
Y ya entrados en detalles, Fernando Rivera Calderón publica en La Crónica algunas causas por las que pudo haber hecho trampa Roberto Madrazo:Tramposo! Participación en el Maratón de Berlín 2007Dentro de su participación en el Maratón de Berlín en octubre del año 2007, Roberto Madrazo (con el número 33751) se adjudica el primer lugar en su categoría de mayores de 55 años al registrar un tiempo de 2 horas y 41 minutos, a solo 36 minutos detrás del etíope Haile Gebrselassie, ganador de la competencia y poseedor del récord hasta el momento.[1] Sin embargo, y de acuerdo con varios medios[2], el tiempo logrado por Roberto Madrazo es inconsistente con sus registros parciales, en vista de que no aparece su registro de tiempo aquellos del kilómetro 25 y 30, sino hasta el 35.Además, este recorrido lo habría realizado en solamente 21 minutos[3], algo completamente inusual, pues en otros maratones, como el de San Diego o Londres que necesitó aproximadamente 3 horas y 40 minutos[4], registró mayores tiempos. Por esta razón, se especula que no corrió al menos 15 kilómetros del recorrido oficial y cortó camino para poder adjudicarse dicho lugar. En la foto de llegada a la meta se ve a un Madrazo fresco, sonriente a la cámara y vistiendo un rompevientos, mientras que los demás corredores llegan sudados, cansados y vistiendo ropa ligera[5]. +- Finalmente el Político mexicano fue oficialmente descalificado de la competencia y el comité le ha prohibido volver a participar en este maratón. [6] [7][1]
1.-Porque es humano.
2.-Porque es mexicano.
3.-Porque es tabasqueño.
4.-Porque es priista.
5.-Porque es Roberto y el nombre es destino.
6.-Porque está en su naturaleza, así como el alacrán no puede evitar picar, Madrazo no puede evitar tranzar.
7.-Porque está en sus genes (el genoma-drazo.)
8.-Porque lo traicionó su subconsciente.
9.-Porque se engañó a sí mismo.
10.-Porque más bien fue honesto consigo mismo.
11.-Porque no quería ser el chico medallas.
12.-Porque quería darle un buen ejemplo a sus hijos.
13.-Porque todo era por una buena causa.
14.-Porque se perdió.
15.-Porque tenía mucho que no ganaba nada indignamente.
16.-Por guey.
17.-Porque le interesaba más visitar el barrio gay que ganarse una medalla.
18.-Porque supuso que Alemania era como Tabasco.
19.-Porque en la guerra y en el maratón todo se vale.
20.-Porque pensó que la gente ya lo estaba olvidando.
21.-Porque quería reivindicarse entre sus amigos priistas.
22.-Porque quería demostrarse a sí mismo que podía hacerlo.
23.-Porque quería demostrar la superioridad de la raza tabasqueña sobre la alemana.
24.-Porque se le metieron unos mapaches a su chamarra quienes lo manipularon mentalmente.
25.-Porque así son los maratones en el PRI.
26.-Porque la Gordillo le echó la sal.
27.-Porque sus compañeros priistas le pusieron un cuatro para que se perdiera, hiciera el oso y entonces tuvieran un buen pretexto para expulsarlo del partido.
28.-Porque quería que su talento se conociera en todo el mundo.
29.-Porque a medio maratón, a punto de tirar la toalla, Madrazo miró hacia abajo y vio en sus tenis una leyenda que decía: “Just do it”.
30.-Porque los alemanes no han comprendido su poesía.
31.-Porque fue una manera de expresar su repudio a la política del gobierno alemán.
32.-Porque, como decía Blas Pascal, “el corazón tiene razones que la razón desconoce”.
33.-Porque árbol que crece torcido jamás su tronco endereza.
34.-Porque es un hombre de convicciones.
35.-Porque no tuvo opción.
36.-Porque se estaba orinando y tuvo que hacer una escala técnica.
37.-Porque se creyó un instrumento del Señor.
38.-Porque creyó que el Señor era su instrumento.
39.-Porque quiere que se venda su libro “La Traición”.
40.-Porque quería que la prensa alemana lo calificara como “El hombre más rápido de México”.
41.-Porque la vida es como una caja de chocolates y Madrazo sólo escucha en su cabeza una voz que le dice: “run, Robert, run”.
42.-Porque se encontraba lesionado... de su honestidad.
43.-Porque es víctima de un “compló” al más puro estilo López Obrador.
44.-Porque necesitaba un buen argumento para dejar de correr.
45.-Porque quería dar un golpe publicitario antes de presentar su fundación llamada “Maratón”.
46.-Porque quiso promover a los jueces del Maratón de Berlín para que se conviertan en consejeros del IFE y garantizar imparcialidad en la próxima elección, y de ese modo, él pueda ganar.
47.-Porque Dios no le dio alas a los Madrazos.
48.-Por sus tanates.
49.-Por sus tompiates.
50.-Por sus güevos.
Yo considero, no sin pena ajena, que le encajan perfectamente los puntos 48,49 y 50 (albur fino ¿eh?) ¿Qué poca madre, no?


















