Maple japonés

(Clic para ver en grande)

"Japanese Maple" por rasone via Flickr

Fut-sofía Internacional

Anoche saliendo de clases fuimos a cenar Nástenka, su Servilleta y nuestras respectivas parejas; en la charla salió el "tipo de humor" que le gusta a Nástenka y mencionó a Monty Python y su parodia pambolera en un partido Alemania vs Grecia (¡Partidazo!) con las siguientes alineaciones:

Alemania:
1 LEIBNIZ

2 KANT
3 HEGEL
4 SCHOPENHAUER
5 SCHELLING
6 BECKENBAUER
7 JASPERS
8 SCHLEGEL
9 WITTGENSTEIN
10 NIETZSCHE
11 HEIDEGGER


Grecia

1 PLATÓN
2 EPICTETO
3 ARISTÓTELES
4 SOFOCLES
5 EMPÉDOCLES DE AGRIGENTO
6 PLOTINO
7 EPICURO
8 HERÁCLITO
9 DERÁCLITO
10 SÓCRATES
11 ARQUÍMEDES

Y he aqui el Video

"Investigan, pero no producen"

Este es el título de la primera plana del MURAL del día 8 de septiembre. Algunos, quizás persuadidos por el encabezado siempre "alarmante" de este diario mexicano, se preguntarán, en un primer momento, si el artículo tratará sobre alguna de las fallidas argucias gubernamentales en la lucha contra el narcotráfico o sobre los negocios turbios de algún "empresario" mexicano a quien no se ha podido capturar o tal vez sobre alguna nueva enfermedad que afecta a los mandamases cacáreos de Los Pinos.
Lamentablemente, la noticia refiere "el horror que a determinadas instituciones (tanto públicas como particulares) les inspira la sola existencia de la investigación universitaria en materia de artes, humanidades y ciencias de la sociedad".
Adscrito a la autocrítica y al hartazgo sugeridos por Luis Vicente de Aguinaga, les paso un texto que recibí hace unos días de su parte. Espero que esto nos motive a escribir un poco más al respecto.

INVESTIGAN, PERO NOS CAEN MAL
Un fantasma recorre las primeras planas: el fantasma del intelectual ocioso. La nota de Dubraska Romero y Gabriel Orihuela titulada “Investigan, pero no producen” (Mural, 8-IX-2008) así lo demuestra.

Variante o subespecie profesoral del parásito universitario a secas, el intelectual ocioso cobra sueldos y sobresueldos estatales y federales, viaja sin utilidad aparente a congresos remotos y, amparado en el cuento de las “humanidades” y la “ciencia social”, publica libros y artículos redactados en jerga ininteligible. Nadie mejor que yo para decirlo: aunque tengo mi diploma extranjero de doctor, la Secretaría de Educación Pública (SEP) me reconoce como profesor con “perfil deseable” y soy miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), ninguno de mis proyectos ha servido para incrementar la resistencia de las vigas de acero, desarrollar la vacuna contra el cáncer o lograr que las vacas produzcan más litros de leche por segundo.

Como profesor investigador titular de la Universidad de Guadalajara (U. de G.), y más específicamente del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), admito que a los universitarios de mi pelaje nos vendría muy bien un poco de autocrítica. Desde mi cubículo de veinticinco metros cuadrados, equipado con televisión vía satélite y jacuzzi, reconozco que me dedico a investigar asuntos literarios eminentemente improductivos y a enseñar no sólo Historia General de las Culturas, materia ya cuestionable de por sí, sino también Literatura Española del Siglo XX.

Harto de mi propio cinismo, renuncio a la vida contemplativa y propongo de inmediato que se apliquen tres medidas encaminadas a erradicar, ya que no de la faz de la tierra, sí por lo menos de los presupuestos públicos a los intelectuales haraganes (valga el pleonasmo). Ruego, eso sí, que la iniciativa me sea tomada en cuenta en futuras evaluaciones profesionales.

1) Que si, como afirma el señor Sergio García de Alba, los “diagnósticos” emitidos por sociólogos, juristas, filósofos, historiadores y meros críticos literarios pierden valor en la medida que “realizarlos” es “muy cómodo”, en lo sucesivo toda investigación humanística se adapte a un estricto tabulador de incomodidad que deje constancia del nulo, escaso, encomiable o fabuloso heroísmo del profesor en su eterna lucha contra la dureza de la silla, y que se premie según el caso.

2) Que, por decreto del Poder Ejecutivo, las instalaciones del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la U. de G. ya no se consideren parte del Estado, de modo que los numerosos miembros del SNI adscritos a dicho campus dejen de figurar en las estadísticas regionales, haciendo subir con ello el porcentaje de biólogos, economistas, ingenieros y tecnólogos en el próximo informe de Gobierno.

3) Por último, que los investigadores del CUAAD, los del CUCSH y demás holgazanes entendamos que, para investigadores, ahí están los privados y los antiguos policías judiciales, a cuya denuncia nos expondremos invariablemente mientras persistamos en confirmar la imagen de sediciosos, inútiles y vagos que se tiene de nosotros.
Con toda humildad,
Luis Vicente de Aguinaga.

Semiótica y estilo

Hoy no salir en televisión es un signo de elegancia.


Umberto Eco

Perito en homicidio

Insinuó que yo era un incompetente. La maté para dejar claro que hay cosas que puedo hacer muy bien.

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Michal Karcz

Michal Karcz es un fotógrafo y diseñador gráfico polaco, maestro de la fotografía digital. Aquí dejo una evidencia de esto y pueden revisar más por acá. Delicia visual.Vía ziza

Helen Fisher: El cerebro enamorado

Muchos conocemos de oídas o como leyenda urbana las razones por las que el amor no es extraordinario. Algunos letrosos hablan del amor como si fuera una experiencia de proporciones leviatánicas: mágica, inefable (una de las palabras favoritas de Amado Nervo, por cierto). La cuestión es que no lo es. Desde el punto de vista artístico, no hay problema en imaginar o describir sensaciones de esta manera, pero no debemos olvidar que hay ciencia detrás de esto (y de todo).
Helen Fisher es una reconocida antropóloga de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, quien ha llevado a cabo numerosos experimentos sobre estos menesteres y es quizá, dice la Wikipedia, la experta en el tema del amor a nivel mundial. (Esta lectura puede o no ser recomendable si usted, estimado lector, recién ha terminado una relación; yo la recomendaría, pero...).
El video que presento aquí es sobre los efectos (conocidos por todos, creo) que tiene el amor en el hombre, cómo es que se dan, dónde se encuentra el "amor" (y no, no está en el aire) y las relaciones entre el amor humano y el amor animal.
El video está en inglés y les dejo un pequeñísimo resumen con lo más relevante.



  1. El enfoque de esta antropóloga rebasa la mera ciencia humana (de la cual muchos dudan; para ejemplos, visite los ataques contra letrosos en este blog) y está acompañada de biología y ciencias neurológicas varias para dar contundencia a sus afirmaciones. Por lo tanto, los descubrimientos que ella expone, si bien está supeditados a un estudio por casos, muestran una base científica lo suficientemente sólida como para ser generalizados.
  2. Afirma que la elección de nuestra pareja no es azarosa o casual y que sólo elegimos a una y sólo a una como compañero de viaje. No hay un sólo animal, afirma, por más estúpido o simple que pueda parecer, que no tenga su "favorito(a)". El reto que queda por afrontar, y en el que ella ya está trabajando, es conocer cómo y por qué se elige a tal pareja y no a otra. Hay factores de todo tipo, pero falta especificar qué tan importante es el rol de lo sociocultural, lo biológico, etc. en esta elección.
  3. Helen Fisher confirma el llamado "amor a primera vista" y lo atribuye a la atracción. Lo interesante (y escandaloso para más de algún primate) es que los animales no escapan a esta atracción. La concepción de que los animales son "fornicadores", polígamos y "divertidos" por naturaleza está puesta en entredicho con estos descubrimientos. Y esto, además (ella no lo menciona), asesta otro fuerte golpe al antropocentrismo que, difícil o hasta imposible de erradicar, sigue merodeando a los teóricos en ciencias humanas y sociales de la actualidad. (Esto quizás da para un post futuro).
  4. Establece un paralelismo entre el "amor" y la adicción a los estupefacientes. Esto es algo que ya se había afirmado e incluso "probado" desde la psicología, pero ella aporta evidencia empírica de cómo es que sucede. Afirma que el amor es tal vez la droga más adictiva que existe y menciona los tres pasos que se dan con cualquier tipo de adicción:
  • Tolerancia
  • Abstinencia (withdrawals)
  • Recaídas (relapses)
Para los amantes de la literatura, esta eminente antropóloga cita en varias ocasiones (para algunos demasiadas, véanse los comentarios en el enlace original) fragmentos de poemas amorosos de distintas tradiciones. Limitado y no muy bien escogido su abanico de poesía amorosa, se agradece la amenidad en las charlas científicas. Creo (y es mi creencia) que no hay mucho que "oponer" a estas afirmaciones, pero tengo el presentimiento de que más de alguno tendrá sus observaciones, por favor, háganlas llegar.

Vía TED TALKS

La petite morte

Ella empezó. "Mátame, papacito" me decía y después de un ratote se me desmayó montada sobre mi. La enterré pensando en que de veras la había matado, yo no sabía nada de la petite morte. Ni modo.
  • Publio

La cura


¡No olvide llevar sus Pollos!

Corvette `59

Realizada por teamtomsk desde Flickr
(la misma foto pero a color)

Ricardo Sigala

Yo siempre he creído (y él nunca lo ha desmentido) que Ricardo Sigala tiene una imagen de director de orquesta o, por lo menos, de músico pero no de escritor.
La primera vez que vi a Sigala no creí que fuera él. No tenía cara de Sigala ni porte de Sigala y su mirada de taumaturgo en suspenso reflejaba ese punto medio entre la carcajada contenida y la sorna declarada. Inevitablemente recordaba el "Encuentro con Enrique Lihn" y repetía de nuevo: "Sigala ya no se parece a Sigala sino a un actor de Hollywood, pero al mismo tiempo era Sigala, aunque ya no se pareciera a él". Resulta que estaba equivocado.
La voz narrativa de Ricardo Sigala es una más de esas voces olvidadas por los tapatíos, e incluso por él mismo. Máximas artificiosas, proverbios insoslayables y sentencias de crudeza tal que amoratan al lector endeble, inundan sus Paraíplos, los cuales he tenido oportunidad de releer recientemente.
En el mundo de oficina de este simpático personaje en la fotografía surge una pregunta sincera, lógica y extraña: ¿Dónde ha quedado el paraíso? Viajeros, habitantes y moradores imposibles conviven en este libro donde la mitología griega y la cristiana se reúnen para gestar el jardín del Edén.
Al entender la "antitrama" de la novela poética de Sigala, es oportuno el recuerdo de aquel "Cuento futuro" de Leopoldo Alas "Clarín" donde se narra la historia del fin del mundo y cómo los únicos dos sobrevivientes (incluido el asesino de la humanidad) encuentran el dichoso jardín prohibido y...bueno, la historia vuelve a repetirse. Pero, a pesar de esa engañosa indumentaria de escritor y de su cercano parentesco con el misterioso animal descrito por Arreola, Sigala no narra el fin, ni el inicio, ni las partes intermedias; no narra nada. Por eso "más de alguno en el camino ha preguntado por la región llamada Ningún Sitio".
Las páginas de los Paraíplos despiden un hálito cercano a la melancolía o la añoranza, pero Sigala no cuenta nada. No es él quien está a cargo de la narración. Hombres, ángeles, leviatanes, behemoth, anfisbenas, grifos, chalkis, gimnosofistas, criaturas varias componen y convergen en un mundo que sólo puede llamarse Paraíplos. Pero estos periplos no están destinados, ni dirigidos, ni llevados a cabo por ninguna de estas criaturas; es el peris el que prevalece a lo largo del libro, paraipleros somos todos los lectores, habitantes de esa doble cotidianidad que componen el mundo cotidiano y la literatura: "El hombre inmortal que por alguna razón ha alcanzado el emblema de edenita, piensa siempre en otro mejor lugar, quizá en otro imposible paraíso, si es queaún conserva algo de hombre".
Asesor de Clandestino. El opúsculo (Revista literaria del TEC de Mty), miembro del consejo editorial de la revista Reverso, autor de los libros Periplos. Notas para un cuaderno de viajes (Ed. Plenilunio, 1995) y Paraíplos (Arlequín, 2001). Juez de varios concursos literarios, tallerista, editor de la Gaceta del CuSur de la Universidad de Guadalajara y director del departamento de Letras del mismo centro, Ricardo Sigala es uno de esos tantos anti-iconos que deambulan las callejas tapatías con la misma avidez que un caracol salado. Pero es uno de esos caracoles dignos de la pluma de Günter Grass.




Una perla del JaVe

- Profesor: "[La Generación Z] es la generación de la estupidez".
- Alumno (JaVe): "¿Cuál?"

El Kamasutra de la lectura


Via Flickr por oddlibrarian

Dawkins en un show

En un programa gabacho realizaron esta amena entrevista con Richard Dawkins de quien ya hemos hablado en varias ocasiones. En esta ocasión habla de la selección natural, del azar y, por supuesto, de su posición como ateo teniendo frente a él a alguien que sí cree en dios.

En Metz

(Clic en la imágen para ver tamaño completo)

Metz-France | Vía Flickr por morBCN

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